Por Marina Matarazzo: Anteriormente, la responsabilidad social era una cuestión que utilizaban las compañías como diferenciador. En la actualidad, la toma de consciencia no es algo único de las personas que habitan en el mundo, las empresas también están formando parte de este cambio por medio de la responsabilidad social corporativa. 

Esta tendencia ha crecido exponencialmente y ha dado como resultado el origen de marcas más humanas, el impulso de la transparencia corporativa, la creación de valor, la gestión responsable de los recursos y la sostenibilidad en las empresas. 

Sin embargo, de acuerdo con el estudio “Global City Society, Dimensions of the Nonprofit Sector” elaborado por la Universidad John Hopkins de Baltimore en 36 países, México se encuentra posicionado en uno de los últimos lugares en materia de filantropía. 

Estas cifras son alarmantes para el país, ya que mediante la filantropía se promueve el bienestar y se mejora la calidad de la vida humana. Por ello, las empresas y los seres humanos que habitamos en este planeta no tenemos que ver a la filantropía como una obligación, sino como una necesidad para ayudar a los demás y con ello, mejorar a nuestra sociedad. 

Para entender a fondo esta problemática tenemos que saber qué diferencía a la filantropía de la responsabilidad social, ya que en cuantiosas ocasiones, creemos que son lo mismo. Sin embargo, aunque sean parecidos, ambos términos poseen diferentes conceptos. 

Como lo hemos mencionado, la palabra filantropía proviene de la unión de dos conceptos griegos: filos (amor) y anthropos (hombre) que significa la ayuda que se le da al prójimo sin pedir nada a cambio. Etimológicamente, la filantropía es el amor a la humanidad o al género humano y se deriva de la sensación de bienestar y satisfacción por ayudar a los demás. Este término se puede confundir con la caridad, sin embargo, lo anterior mencionado es una connotación religiosa que busca solucionar un problema de forma inmediata. Mientras que, el contexto de la filantropía es humanista y lo que busca es un cambio duradero a través de programas sociales y ecológicos elaborados por una compañía.  

Entre las acciones más destacadas de la filantropía se encuentran las acciones sociales, el voluntariado, las donaciones y las creaciones de fundaciones que tienen como objetivo ayudar a los sectores más necesitados de la población. Esta puede ser desplegada por empresas u organizaciones que no están motivados por fines de lucro o intereses personales, esto se hace para mejorar la calidad de vida en situaciones de vulnerabilidad social. Sin duda alguna, estas acciones las posee un ser humano con gran conciencia social, valores, amor y solidaridad por los demás. 

En cambio, la responsabilidad social corporativa es un programa que realiza una empresa de forma voluntaria a favor del bienestar social, económico y ambiental con el fin de crecer como empresa y ofrecer un valor agregado. Los tres principales cimientos de este gran compromiso social son la ética y gobernabilidad empresarial, el cuidado y la preservación del medio ambiente, y las acciones humanitarias. 

Cabe mencionar que la Responsabilidad Social Corporativa es una gran herramienta que impacta positivamente a las empresas, algunos de sus beneficios son: Brindar mayor motivación y fidelidad a los trabajadores, mejorar el clima laboral y aumentar la productividad, reforzar la reputación e imagen de la marca, mejorar ampliamente su imagen pública y darse a conocer con la comunidad, incentivar el desarrollo de productos y fomentar la innovación, aumentar la  credibilidad de los nuevos consumidores, colaborar con causas benéficas, diferenciar positivamente la empresa de su competencia y por consiguiente, atraer a posibles clientes e inversionistas. 

En mi opinión personal. el programa de responsabilidad social corporativa no es una estrategia de ventas o de marketing, sino que, se enfoca en cuidar los aspectos humanos, ambientales y sociales que rodean a la organización. Es muy importante que un país cuente con una cultura solidaria y que tenga la preocupación de todo los que lo rodean por medio de la filantropía. Esta aportación conlleva a que cada uno de los países en el mundo tengan un enorme progreso y que se distingan de los demás. Y que, a su vez ayuden a los habitantes de sus comunidades que necesiten asistencia. 

De esta forma, llegamos a la conclusión de que la filantropía no es lo mismo que responsabilidad social corporativa, sin embargo, ambas se complementan. La filantropía, es una acción que complementa las estrategias de la responsabilidad social corporativa y ambas, son de gran importancia para tener un verdadero cambio social en el mundo. No hay que olvidar que la filantropía no es exclusiva de las empresas u organizaciones, sino también con el resto de la humanidad.